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Introducci�n
Desde el tiempo de la antigua Grecia, se ha practicado como actividad f�sica el levantamiento de pesos o cargas externas, que estimulen el desarrollo muscular y por ende de la fuerza. Hip�crates explic� por primera vez de que se trataba el entrenamiento con peso cuando escribi�:
"�l que utiliza esto se desarrolla, y quien no lo utiliza est� desperdiciando su tiempo".
El entrenamiento de resistencia progresiva data m�nimamente de la Antigua Grecia, personajes legendarios como el luchador Mil�n de Crotona entrenaba llevando un ternero reci�n nacido sobre su espalda todos los d�as hasta que este creci�, con este ejemplo podemos percibir que de forma consciente o inconsciente se bosquejaban principios del entrenamiento deportivo, como es la progresi�n de la carga.
Otro griego, el m�dico Galeno, describi� el entrenamiento de fuerza usando halteras, una antigua forma de mancuernas, para el desarrollo muscular y entrenamiento del cuerpo.
En los a�os sesenta se comenzaron a implementar la m�quina de ejercicio en los gimnasios. El entrenamiento con pesas aument� su popularidad en la d�cada de 1980 debido a una gran influencia de los medios de comunicaci�n; pues el cine fue un medio por el cual se iniciaron a lucir cuerpos estructuralmente fuertes e hipertrofiados.
Desde los a�os noventa inicia un incremento significativo de la presencia de las mujeres en los gimnasios, practicando el levantamiento de pesos como actividad f�sica saludable, y con la implementaci�n de programas de entrenamiento.
Muchos trabajos cient�ficos pueden aportar pruebas de la influencia positiva del entrenamiento prolongado sobre el sistema cardiopulmonar (Hollmann, Hettinger, 1990). Seg�n Banzer (1989) una actividad deportiva prolongada reduce el riesgo de aparici�n de enfermedades cardiacas coronarias. En particular se habla de una disminuci�n a la mitad del riesgo de enfermar y de una reducci�n de la mortalidad en un tercio. Conforme a esto, el entrenamiento para la salud en forma de entrenamiento de resistencia est� orientado a prevenir los problemas cardiovasculares. Ya en los a�os setenta Welsch, Harre y Donath (1974) llamaron la atenci�n sobre el predominio del entrenamiento de resistencia en el deporte de tiempo libre y relajaci�n.
En los �ltimos a�os el entrenamiento orientado a desarrollar la fuerza muscular se ha considerado importante para la salud y la capacidad de rendimiento psicof�sico (Zimmermman, 2004).
La Musculaci�n
Es una alternativa de actividad f�sica basada generalmente en ejercicio f�sico de media a alta intensidad, con la finalidad encontrar un equilibrio muscular entre los segmentos corporales, generalmente se utilizan est�mulos anaer�bicos, principalmente se desarrolla en los gimnasios.
Tambi�n se le llama musculaci�n a la actividad encaminada a hipertrofiar el m�sculo sin llegar a un desarrollo competitivo.
La musculaci�n al ser un entrenamiento con pesas, provoca transformaciones inducidas en las fibras musculares como son los micro traumas; estas peque�as lesiones en el m�sculo contribuyen al cansancio experimentado tras el ejercicio. La reparaci�n de los micro traumas, forman parte del crecimiento muscular mejor conocido como hipertrofia.
El m�sculo estriado
Formados por c�lulas o fibras alargadas y multinucleadas que sit�an sus n�cleos en la periferia. Est�n constituidos por las prote�nas de Actina y Miosina. El cuerpo humano tiene m�s de 650 m�sculos, que constituyen la mitad del peso corporal de una persona, pues aproximadamente de un 40% es de este tipo de m�sculo y un 10% de m�sculo card�aco y liso (Hansen, Koeppen, 2004).
Los m�sculos son masas de tejido el�stico y resistente que tiran de nuestros huesos cuando nos movemos. En conjunto con los huesos, articulaciones y los tendones, ligamentos y cart�lagos; conforman nuestro sistema m�sculo esquel�tico que nos permite realizar las actividades f�sicas diarias, pues ejercen una acci�n de tracci�n sobre las articulaciones, provocando el movimiento corporal, impactando tambi�n en el organismo en desarrollar otras actividades de conservaci�n y mantenimiento (Hansen, Koeppen, 2004).
Los m�sculos son los motores del movimiento, pues al ser un haz de fibras, cuya propiedad m�s destacada es la contractilidad, adem�s de poseer otras como la excitabilidad, extensibilidad y elasticidad, pero debido a la contractilidad, el paquete de fibras musculares se contraen cuando recibe la orden de la neurona motora y es ah� donde interviene la excitabilidad (Hansen, Koeppen, 2004).
La Hipertrofia muscular es el nombre cient�fico dado al fen�meno de crecimiento en tama�o de las c�lulas musculares, lo que supone un aumento de tama�o de las fibras musculares y por lo tanto del m�sculo. T�cnicamente es el crecimiento de las c�lulas musculares sin que exista una divisi�n celular, el m�sculo sometido a este cambio ofrece por igual una mejor respuesta a la carga.
Existen dos formas de crecimiento muscular o hipertrofia; miofibrilar y sarcoplasm�tica.
a. La hipertrofia miofibrilar
Se produce por el aumento de las miofibrillas que contiene la fibra muscular. Al tener m�s miofibrillas la c�lula se ensancha, provocando que los m�sculos tambi�n se agranden en cierta medida. El m�sculo se vuelve m�s fuerte y tambi�n m�s duro ya que aumentan sus unidades contr�ctiles. Este tipo de hipertrofia se consigue sobre todo entrenando con pesos altos y bajas repeticiones. Adem�s, este tipo de entrenamiento es el indicado para producir la adaptaci�n neurol�gica que induce al cerebro a reclutar m�s fibras, aumentando la fuerza (Zimmermman, 2004).
b. La hipertrofia sarcoplasmatica
Es debida al aumento de la cantidad de fluido que contienen las fibras del m�sculo. Entre estos fluidos est� el gluc�geno que sirve de combustible para generar ATP para las contracciones musculares. Este fluido o Sarcoplasma representa el 25-30% del tama�o total del m�sculo. Esta hipertrofia se consigue con el entrenamiento de altas repeticiones. Las repeticiones altas agotan el gluc�geno en los m�sculos de forma que al volver a recargarse, aumenta la cantidad de fluidos contenidos en la c�lula. El tama�o aumentar�, pero en este caso no hay aumento de fuerza, sino s�lo la cantidad de energ�a disponible para el m�sculo (Zimmermman, 2004).
M�todos
En el 2009 se realiz� un estudio donde se encontr� que; el 76.73% de la poblaci�n de Veracruz y Boca del R�o pagan por la pr�ctica f�sica, tal es el caso de nuestra muestra, pues al asistir a un gimnasio deben pagar por su ingreso, otro dato significativo del estudio mencionado que se apega a lo encontrado en el presente, es que g�nero que se ejercita con mayor frecuencia son los varones con un 71.93% y de ellos de los cuales un 4.91% asiste a los gimnasios (Figueroa, 2009)
La poblaci�n de objeto para realizar la investigaci�n, fue la de la ciudad de Veracruz y Boca del R�o, M�xico, pues se visitaron 12 gimnasios ubicados en esta zona conurbada, para realizar el estudio a personas que estuvieran inscritos y estuvieran en la disponibilidad de contestar ver�dicamente cada uno de los �tems planteados en el instrumento de recolecci�n de la informaci�n, el total de la muestra fue de 231 sujetos de los cuales el 70% (164) son hombres, el 30% (67) son mujeres con una promedio de 25.4 y 23.9 a�os respectivamente.
En la tabla 1. Podemos observar de forma detallada algunas de las caracter�sticas de la poblaci�n que asiste a los gimnasios a la pr�ctica de la musculaci�n como actividad f�sica. Dentro de los datos sociodemogr�ficos de la muestra podemos destacar que; el 75% (173) son solteros, y esta condici�n la podemos asociar a que un 61% (141 sujetos) piensan que; �en el gimnasio es un medio para conocer personas�, mientras que la frecuencia de personas en estado civil de casados es de un 15% (35).
En la misma tabla 1., podemos observar que las formas de la pr�ctica son muy similares en los diferentes gimnasios, pues sus usuarios asisten en un 71% (164) de 4 a 5 d�as de la semana, y con una duraci�n de su rutina de ejercicios de 1 hora con el 65% (150 sujetos).
Otro dato relevante es el motivo de la pr�ctica, pues el 42.2% lo hace por deporte, mientras que el 32% por est�tica y tan solo un 25.5% por salud.
Tabla 1. Descriptivos de la muestra.
Otro dato obtenido en la intervenci�n fue el nivel de estudios de la muestra, siendo un 68% est� cursando estudios de licenciatura, el 25% cursa el nivel de bachillerato y un 7% son profesionistas, la combinaci�n de la musculaci�n con alguna otra modalidad deportiva, es de un 40%, mientras que un 60% solo pr�ctica la musculaci�n. Mientras un 60% dicen sentir satisfacci�n por cumplir sus objetivos y el 40% menci�n alcanzarlos medianamente.
Podemos observar la presencia de un tipo de motivaci�n extr�nseca, pues se encontr� que un 71% (164 sujetos) de la muestra afirman que, practicar la musculaci�n �Les permite ser bien visto por la gente que los rodea� y el 81% (187 sujetos) percibe que; �Es estrictamente necesario hacer ejercicio si desean estar en forma�.
Conclusiones
La comunidad que asiste al gimnasio es principalmente masculina y estos a su vez fueron los que presentaron mayor edad con respecto a su contraparte femenina, esto habla de una heterogeneidad marcada dentro de un gimnasio de pesas donde las personas pueden entablar alg�n tipo de v�nculo sentimental.
Podemos denotar que los gimnasios est�n mayormente visitados por universitarios, solteros y en busca de las relaciones sociales, pues el predominio de grado acad�mico es la licenciatura, as� como que son 5 d�as a la semana los que acuden al gimnasio para el ejercicio con pesas, con un promedio de edad de 24 a�os y utilizan los d�as de actividad escolar para el desempe�o del ejercicio f�sico.
Es de gusto generalizado asistir al gimnasio de manera individual, este motivo es porque la interacci�n social dentro del recinto es abundante tal como los demostr� esta investigaci�n, pues conocer nuevas personas es un fuerte factor motivacional, incluso por encima de conocer nuevas t�cnicas de entrenamiento y sentir satisfacci�n al realizar ejecuciones de un alto nivel de dificultad
El conglomerado de participantes asegur� que es indispensable hacer ejercicio para estar en una buena forma f�sica, lo interesante es que interpretan �buena forma f�sica� el verse est�ticamente atractivo para el sexo opuesto y para sus c�rculos sociales adyacentes. Dejando de lado varios aspectos esenciales como el desarrollo y el est�mulo de las capacidades f�sicas condicionales, el mejoramientos de su capacidad aer�bica ente otras.
Concluimos que la pr�ctica de la musculaci�n estimula el desarrollo de ciertos valores humanos tales como la disciplina, la constancia y el compa�erismo, a su vez aumentando la autoestima de quien la pr�ctica, debido al desarrollo y mejoramientos del aspecto f�sico; creando un sentido de pertenencia a un grupo social paralelo al resto de su vida cotidiana.
Referencias bibliogr�ficas
Banzer, W. (1989). Preventive Sport Medicine, Bielefeld.
Figueroa, J. A. (2009). Las Pr�cticas de la Actividad F�sica en Veracruz. Revista Educaci�n f�sica y ciencia, pp. 183-188.
Hansen J., Koeppen B. (2004) Netter�s Atlas of Human Physiology, USA.
Hollmann, W., Hettinger, T. (1990). Sport Medicine, New York.
P�rez Melara, J.A. (2011) Factores que Motivan a la Pr�ctica de la Musculaci�n en Veracruz-Boca del R�o. Tesis de Licenciatura en Educaci�n F�sica Deporte y Recreaci�n, 2011.
Vera Morales, M.H. (2011) An�lisis Descriptivo Situacional de La Pr�ctica de Musculaci�n en Veracruz-Boca del R�o. Tesis de Licenciatura en Educaci�n F�sica Deporte y Recreaci�n, 2011.
Welsch, G. Harre, D. Donath, R. (1974). Sport Medicine.
Zimmermann, K. (2004). Entrenamiento Muscular, Espa�a.
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